martes, 11 de enero de 2022

ANTONIO RIBERA GUILL - Tonín


Antonio Ribera Guill, por todos conocido como “Tonín” nació en Onil el día 12 de Noviembre del año 1917.

Hijo de Vicente Ribera Silvestre y de Crescencia Guill Mira. Junto con el resto de hermanas Carmen y Concha y hermano Ricardo.


Abajo: Elisa y Tonín, en el centro la abuela Crescencia con el nieto Antonio.
Arriba: Concha y Carmen, hermanas de Tonín.

De pequeño asistía a las clases que impartía D. Antonio Ginés en la Enseñanza en la Calle Cervantes.

Comenzó su etapa laboral en la fábrica de Blanquer, con las mezclas de pinturas para decorar las muñecas.

Era conocida una anécdota en esta empresa y fue que uno de sus compañeros consiguió (con lo difícil que era en aquellos tiempos) un calendario con una mujer desnuda. Al día siguiente Tonín la pinto con abrigo con la misma pintura de labios que utilizaba en las muñecas.

Los compañeros se disgustaron mucho y les dijo:

-“No voldríeu que la deixara sense roba tota la nit, en el fred que fa açí en la fábrica”.

Un claro ejemplo de su concepto sobre la moralidad y el respeto hacia la mujer.

También estuvo trabajando en la fábrica de zapatos de D. Jaime Navarro de Elda como montador. Finalmente se dedicó a la barbería/peluquería durante la guerra y se estableció después en la calle Cervantes de Onil hasta su jubilación.

Por su negocio pasó gran parte del pueblo y siempre tenía como principio que no se hablara de nadie que no estuviera presente.



Después de varios años de noviazgo con Elisa Ferri Navarro, decidieron formalizar su relación y se casaron el 19 de junio de 1944 y fruto de este matrimonio nacieron los hijos: Antonio, Elisa, Francisco+, Mª Salud, Isabel y Carmen.

Compaginó sus aficiones en su tiempo libre y poco a poco lo iremos viendo a través de todas sus participaciones en varias asociaciones relacionadas con su pueblo y su entorno.

El fútbol fue una de ellas, y el 26 de abril de 1934, en plenas fiestas de Moros y Cristianos, se inauguró el primer campo de fútbol en Onil denominado “El Almarchal”, en el que participó en el equipo IBERIA F.C.

En la inauguración participaron también como madrinas y efectuando el Saque de Honor las señoritas María “La Ea” y Concha “la ventana”, apodo cariñoso con que se las conocía.



El equipo rival para este encuentro fue el Club Atlético de Biar, al que se le entregó un banderín con la fecha y el escudo del club. El resultado final fue de 2 a 1 a favor del equipo colivenc.

Era un gran seguidor del fútbol primero por las emisoras de radio y después por televisión, era hincha del Athletic de Bilbao.

También era jugador en las partidas de pilota que se organizaban en el carrer Trinquet i Menora, jugaba junto a su cuñado Quico “Raconetes” y Pascual “el gerente”.

Lamentaba mucho que se hubiera perdido esta afición en el pueblo, una afición extendida por toda nuestra Comunidad Valenciana y que tuvo muy buenos jugadores en Onil.

Su otro deporte, la bicicleta. Salía todos los días por la tarde hiciera frío o calor, lloviera o nevara. Se subía a su bici con su cazadora, su gorra y sus “pinzas” en los pantalones y su recorrido diario por nuestro término y el de Castalla, eran de 25 kms.  

Un día llegó a casa molesto porque unos niños al verlo pasar dijeron:

-“Mira un agüelo en bici”.

Sus hijas tuvieron que hacerle entender que ya tenía 80 años, pero no admitía el paso de los años, siempre tuvo el espíritu joven.

Día de la entrada de Moros y Cristianos con sus 5 hijos.

Fue uno de los músicos fundadores de la Comparsa Moros Músicos,  salía unos días de “moro” y otros días de “músico”, aunque siempre prevalecía su amor por la música.

De una gran fé en Dios y la Virgen. Colaboró en todo lo que pudo en la parroquia, como lector en todos los oficios religiosos. Como catequista, ayudando a niños/as de Onil en su formación para la Primera Comunión y Confirmación, y con su educación cristiana a toda su familia, con sus enseñanzas, pero ante todo, con su ejemplaridad.

Tonín con su requinto.

En toda su vida estuvo presente la música, fue su mayor pasión. Desde pequeño, viviendo en el motor del metge, subía al pueblo a aprender solfeo y entró en la Banda de Música a la edad de 11 años con el requinto (un clarinete pequeño, pero con el tono más agudo) y fue el instrumento que le acompañó siempre durante los 75 años que fue músico.

En el año 1990 se restauró la bandera del C.I.M.O. por las monjas Justinianas y fue nombrado padrino de la misma, junto a Rosa Pastor Laurí, siendo el abanderado Federico Garrigós “el Mirri”.

Una clara muestra de su gran amor a la música y a la Virgen de la Salud lo demuestra el hecho de que, cuando los últimos años de su vida tuvo que ir apoyado con una muleta, le acompañaban sus hijas al portal el 23 de abril a las 11:00 h. y apoyado en ella, recibía a nuestra Patrona con la Marcha Real. Volvían a casa y seguía tocando con su requinto todas las piezas que tocaba su banda en la procesión, y que él seguía frente al televisor, gracias a la retransmisión que Tele Onil ofrecía a todos los que como él no podían acudir.

Gran parte de su familia le ha seguido en el tema musical con un total de 13 músicos: 3 hijos/as, 6 nietos/as y 4 biznietos que han pasado por la banda de música; 4 hijos/as que han cantado en la Coral Polifónica Cristóbal Pastor y 4 que han pertenecido al grupo de Coros y Danzas.

Tonín con su hijo Antonio por sus 70 años de músico.

El 4 de junio de 1999 en la Casa de Cultura se celebró un reconocido homenaje por ser el músico de la Comunidad Valenciana que permaneció durante más años ininterrumpidamente a la Banda de Música, en el acto participaron el C.I.M.O., la Federación de Bandas de la Comunidad Valenciana, la Asociación de Comparsas de Onil, el M.I. Ayuntamiento y otras instituciones.

C.I.M.O.

Desgraciadamente el día 4 de junio de 2004, a los 86 años de edad nos dejó Tonin, ese día el Centro Instructivo Musical de Onil, le acompañó desde su casa hasta la Iglesia para despedirse de él.

El CIMO le rindió un homenaje póstumo en el año 2014, denominando al lugar donde habitualmente ensaya la Banda como el “Local de ensayo Tío Tonín”.


Todos los que le conocieron sabían que tenía un carácter serio y muy formal, pero al mismo tiempo era muy bromista y risueño. Era buena persona y hombre de palabra, que se desvivió por su familia.

Quería dar las gracias a la familia y en general al pueblo de Onil, por su buena disposición hacia mi persona y al blog “Onil en mi memoria”.


2 comentarios:

Unknown dijo...

Moltes gracies José Ramón, per el article que has redactat sobre el nostre pare y auelo .Está molt bonico y has reflexat perfectamént la gran persona que va ser y que perdura en tots nosaltres.
Un abrás entranyable.

Jose Ramón Juan Albero dijo...

Moltes gracies a la familia. Tonín se lo merece. Un abrazo.